sábado, 13 de enero de 2018

Cariño, cuánto te odio de Sally Thorne

Cariño, cuánto te odio

Lucy Hutton es la asistente de una editora de la vieja escuela, preocupada por la calidad de los títulos que publica. La editora se ve obligada a fusionar su pequeña editorial con una gran editorial comercial, y Lucy se ve obligada a trabajar con Joshua Templeman, el asistente del editor en jefe de la otra editorial, preocupado únicamente por las ventas. Lucy y Joshua se convierten inmediatamente en enemigos, pero del odio al amor ya sabemos que hay sólo un paso…


Mi opinión.

Lucy es esa buena chica que no sabe decir No  a los favores que le piden , ella cumple para agradar , lo que la hace muy querida en la editorial que trabaja, eso y que es muy simpática .

Joshua es todo lo contrario, frío, cero sonrisas, todos le temen, como ven dos polos totalmente opuestos.

Lucy y Joshua se ven obligados a trabajar juntos tras la fusión de las dos editoriales donde trabajan, Lucy intenta ser su amiga pero Joshua la recibe con esa frialdad que lo caracteriza parando cualquier amistad entre ellos.

Así transcurre un año , en ese tira y afloja, juegos destinados a sacar al otro de sus casillas, pero todo empieza a cambiar entre ellos, poco a poco vamos descubriendo que Josh no es un tipo frío y que Lucy no es todo sonrisas.

Es una novela bastante entretenida, ligera, ágil, diálogos llenos de sarcasmos, pullas, personajes  mas profundos de lo que nos muestran en un principio y que juntos ayudan a sanar las heridas del otro.

Ya la final me estaba cansando tanto tira y afloja pero la novela termina antes de que me llegara a aburrir de ellos dos :), así que puedo decir que ha sido una buena lectura y recomendable.

Una historia que nos habla de las relaciones familiares, el deseo de agradar por encima de todo, luchar por lo que quieres en contra de lo que los demás esperan de ti, el miedo al fracaso, el amor que nace cuando no lo esperas y de quien menos esperas. 


Publicar un comentario

Enséñame a querer de Patricia Alcantud Obregón

Cuando el destino decide unir dos almas no hay nada ni nadie que pueda impedirlo. No existe fuerza lo suficientemente poderosa como para s...